VIII. CONCEPTOS DE CULTO Y SALVACIÓN
VIII. I. EL CULTO, UN CONCEPTO CAMBIANTE
Las religiones teístas entre ellas, el cristianismo tradicional
le dan mucha importancia al culto, la expresión formalizada de reverencia
y veneración de una deidad, la humildad, sumisión a esa deidad,
rezo (comunicación con la deidad), proclamaciones elogiándola,
y acciones de gracias por sus beneficios. (Los conceptos más antiguos
del culto también implican el sacrificio animal o humano
y actos de aplacamiento de una deidad vengativa o celosa. Pero los conceptos
de culto han cambiado, y formas más antiguas de culto, consideradas
en un entonces como indispensables, serían consideradas ahora como
en contra de la ley. La idea del culto está cambiando en nuestros
tiempos, tanto dentro las iglesias tradicionales como dentro de los nuevos
movimientos). El concepto tradicional de culto se asocia generalmente con
la presuposición de una deidad (o deidades) como un personaje que
es el objeto de actitudes y acciones de culto. Esta definición de
culto, la cual está acorde con aquellas empleadas en recientes casos
ante los tribunales en Inglaterra, se basa estrechamente en el modelo de
la práctica judía-cristiana-islámica. Sin embargo,
como lo muestran las pruebas empíricas, el culto en este sentido
no ocurre en todas las religiones, y en donde ocurre, manifiesta variaciones
significativas, algunos de las cuales se ilustran a continuación.