XI. II. EL CASO HASTA AHORA

La disertación anterior, por necesidad, toca sobre muchos temas y contiene digresiones, ya que implica comparaciones de paso con otros movimientos religiosos y un análisis de literatura producida por los cienciólogos y literatura sobre Scientology por comentaristas académicos. La historia, las doctrinas, las prácticas y la organización religiosa y las implicaciones morales de Scientology han sido examinadas brevemente con atención particular a esos aspectos más contenciosos en esta evaluación de la categoría religiosa del movimiento. Tal evaluación, en la cual se han planteado muchas consideraciones pertinentes, satisface el argumento de que Scientology es una religión. No obstante, ya que hemos intentado (el anterior párrafo II. I) exponer en términos de generalización abstracta aquellas características y funciones que son de más amplia distribución y, por ende, de alta probabilidad, en sistemas religiosos, es apropiado ahora introducir este modelo para uso intencional como un punto de referencia para la afirmación de Scientology de que es una religión. Existen amplias divergencias entre la terminología usada en Scientology y en las especificaciones del modelo, pero éste podría ser el caso, por lo menos hasta cierto punto, para muchos ­quizás para todos­ movimientos religiosos. No obstante, y teniendo presente la generalidad de los conceptos abstractos utilizados, debería ser posible determinar, sin mucha dificultad o potencial para el desacuerdo, el grado hasta el cual Scientology satisface la desiderata del inventario que hemos producido.
 

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