III. IV. EL JAINISMO ES UNA RELIGIÓN ATEÍSTA
El jainismo es una religión reconocida en la India y en otros
países en donde se practica, y se incluye normalmente en la lista
de las grandes religiones (casi siempre once). Sobre el mismo, Sir Charles
Eliot ha escrito que "el jainismo es ateísta, y a este ateísmo,
por lo general, ni se intenta disculparlo ni es polémico, sino que
es aceptado como una actitud religiosa natural". No obstante, los jainistas
no niegan la existencia de devas, deidades, pero se considera que estos
seres, como los seres humanos, están sujetos a las leyes de transmigración
y decadencia, y no determinan el destino del hombre. Los jainistas consideran
que las almas son individuales e infinitas. No son parte de un alma universal.
Las almas y la materia no son ni creadas ni destruidas. La salvación
se logrará liberando al alma de elementos extraños (karmas)
que la oprimen, elementos que logran ingresar al alma por los actos de
pasión del individuo. Tal acción causa el renacimiento entre
los animales o substancias inánimes: los actos meritorios causan
el renacimiento entre los devas. La ira, el orgullo, el engaño y
la codicia son los obstáculos principales a la liberación
del alma, pero el hombre es amo de su propio destino. Al dominarse a sí
mismo y al no hacerle daño a nadie, y al llevar una vida ascética,
él podrá lograr renacer como un deva. Las reglas morales
para el creyente devoto requieren que muestre bondad sin la esperanza de
que se le recompense por eso; de regocijarse frente al bienestar de otros;
de buscar aliviar el sufrimiento de otros; y de exhibir comprensión
hacia el criminal. La automortificación aniquila al karma acumulado.